1. La nariz es tu primera línea de defensa
Cada respiración por la nariz atraviesa una serie de filtros.
Los vellos nasales detienen las partículas grandes como el polvo y el polen.
Las membranas mucosas atrapan bacterias y virus.
Los cilios los eliminan antes de que penetren más profundo.
Si respiras por la boca, te saltas por completo este sistema.
Eso significa más aire sin filtrar y más exposición a lo que no quieres en tus pulmones.