Respira mejor. Defiéndete mejor. Rinde más fuerte.

La mayoría de la gente habla de la respiración nasal para la resistencia, la concentración o el sueño.

Lo que se pierden es una de sus ventajas más poderosas.

Tu sistema inmunitario.

Respaldado por la biología. Probado por la ciencia.

La forma en que respiras puede marcar la diferencia entre mantenerte fuerte o caer.

1. La nariz es tu primera línea de defensa

Cada respiración por la nariz atraviesa una serie de filtros.

Los vellos nasales detienen las partículas grandes como el polvo y el polen.

Las membranas mucosas atrapan bacterias y virus.

Los cilios los eliminan antes de que penetren más profundo.

Si respiras por la boca, te saltas por completo este sistema.

Eso significa más aire sin filtrar y más exposición a lo que no quieres en tus pulmones.

2. Óxido nítrico: tu antiviral incorporado

Cuando respiras por la nariz, tu cuerpo libera óxido nítrico desde los senos paranasales.

Es un arma antimicrobiana natural.

Ralentiza la replicación de los virus. Refuerza las células inmunitarias. Combate bacterias y hongos.

Incluso se ha demostrado que suprime virus respiratorios graves.

Respirar por la boca no activa este sistema.

3. Más oxígeno donde importa

La respiración nasal ralentiza la respiración y mantiene los niveles de dióxido de carbono bajo control.

Eso activa el efecto Bohr, ayudando a que el oxígeno pase de la sangre a los tejidos.

Tus células inmunitarias necesitan ese oxígeno para localizar y destruir patógenos.

Respirar por la boca puede privar a tu cuerpo de esta ventaja.

4. Menos estrés. Menos inflamación.

El estrés crónico y la inflamación debilitan tus defensas.

La respiración nasal activa tu sistema de recuperación y reduce las hormonas del estrés.

También equilibra los niveles de óxido nítrico para ayudar a mantener baja la inflamación.

Si respiras por la nariz durante la noche, favoreces un sueño más profundo y reparador.

Es entonces cuando tu sistema inmunitario se reconstruye.

5. Intestino más fuerte. Inmunidad más fuerte.

La mayor parte de tu sistema inmunitario vive en tu intestino.

Respirar por la nariz impulsa un mejor movimiento del diafragma, la circulación y la digestión.

Respirar por la boca provoca respiraciones torácicas superficiales y un menor soporte para estos sistemas.

En resumen…

La respiración nasal no es solo un truco de rendimiento.

Es una herramienta de supervivencia integrada en tu cuerpo.

Filtra el aire. Produce óxido nítrico. Mejora la entrega de oxígeno. Controla la inflamación.

Las tiras nasales Zone8 están diseñadas para mantener tu vía aérea abierta para que puedas aprovechar estos sistemas tanto si estás entrenando, durmiendo o afrontando el día a día.

Respira mejor. Defiéndete mejor. Rinde más fuerte.