02. Equilibra tu CO₂, calma tu sistema
El CO₂ no es solo un desecho.
Es la clave para desbloquear la entrega de oxígeno a tu cerebro y tus músculos.
Respirar por la boca lo expulsa demasiado rápido. Resultado: ansiedad, mareos y sensación de agotamiento.
Respirar por la nariz mantiene el equilibrio adecuado para que sigas centrado, estable y despejado.